viernes, 31 de octubre de 2014

La magia de las Belinettas

















El término "berlinetta" fué utilizado en Italia por varios fabricantes de automóviles, muy especialmente Ferrari, para nombrar a sus deportivos coupé de competición. En realidad los coches de carreras no tenían capota, pero el mercado demandaba deportivos de alta gama en los que el dueño pudiese viajar sin mojarse. El resultado fue la construcción de unos automóviles de una extraña y poderosa belleza, que todavía hoy cautiva prácticamente a todo el mundo.




















Si bien Ferrari pudo der el impulsor de este tipo de deportivo, su éxito no pasó desapercibido para otras marcas, como Jaguar que con su E-Type, creó un auténtico clásico de todos los tiempos con pleno sabor británico.



















Por supuesto el gigante alemán debía tomar cartas en el asunto y lo hizo con otro coche mítico: el "gull wing", o alas de gaviota.
















Incluso Volvo, conocida como la compañía que fabricaba los coches más robustos e irromplibles, aunque no precisamente los más bonitos, produjo una maravilla que además no era demasiado cara, a saber el cohe de Simon Templar de la serie televisiva "El Santo".
















En España, a pesar de nuestro atraso en la década de los 50 se produjo un deportivo a la altura de los coches italianos: el pegaso Z-102. El chasis y el motor se producían en España mientras que se encargaban las carrocerías a diversos fabricantes, como el italiano Touring.





















En las fotos vemos la rara berlinetta Pgaso Touring Panamericana, uno de los coches más raros y bonitos jamas fabricados y además con sangre española.

sábado, 11 de octubre de 2014

Nuevas biciletas, ideas clásicas

















Vehículo ancestral, económico, popular y sostenible, la bicicleta atraviesa un nuevo auge que impulsa increiblemente el diseño y la ejecución de formas nuevas inspiradas en ideas de siempre. Lo que está claro es que la bicicleta está de moda y el interés por tner la bici más chula abona el terreno para que aparezcan constantemente nuevos modelos.

Una de las constantes en la nueva explosión de las biccletas es la moda retro. Nuevos materiales y tecnologías se visten de motocicleta vintage para seducir al nuevo cliente.


















Cierto que uno de los precios a pagar por determinados experiementos formales es el de dar lugar a máquinas algo pesadas y poco ergonómicas, por decir algo. Si bien ese precio puede pagarse si se cuenta con un motor eléctrico que nos impulse casi isn pedalear.

La estética de moto antigua llega a su culminación si la bicicleta incorpora un pequeño motor de gasolina, menos ecológico pero condenadamente divertido y útil.



















Obviamente para los puristas son más motos que bicicletas, que deberían impulsarse siempre con la fuerza humana dando pedales. Bueno pues también hay hermosos diseños sin motor de ningún tipo, que además son más baratas.


















Esto sin hablar de la infinidad de diseños de bastidor recorriendo todos los tópicos estructurales habidos y por haber: contrachapado, bambú, celosía de acero, etc. 



















Elija usted la suya. Ya no hay excusa para no salir a disfrutar de un buen paseo en bicicleta con tanto o más estilo que si se hiciese en una lujosa motocicleta.

domingo, 17 de agosto de 2014

La nueva iglesia de la cultura hot rod


Tal vez el lector ya conozca esta impecable publicación, que demuestra una vez más que aunque parece que todo está dicho, siempre está todo por decir. Coby Gewertz, ha creado un clásico instantáneo, con esta humilde pero preciosa publicacición, en la que las fotos hablan por sí mismas, acompañadas por frases telegráficas que completan su visión poética.












Parece que el estilo hot rod está ganando carta de naturaleza como cultura seria, como en su día sucediera con el Jazz o con el Blues, estilos musicales tenidos en origen como vulgares o chabacanos.

'56 Chevy Bel Air  Bad Ass!

No es es la única muestra de esta tendencia en nuestros días. El fenómeno FUEL y su filial TANK moto, son otra muestra de este movimiento que extrae la quintaesencia más elegante y atractiva del universo hot rod, en este caso desde Melbourne, Australia.


















¿Qué se puede encontrar en estas publicaciones? Probablemente un aroma, una sutil armonía, el atractivo de lo antigüo sabiamente restaurado o reinterpretado, el arte de las llamas y otros temas sobre la chapa de impecables máquinas.

¿Que tiene que ver esto con las renovables? Diseño hot rod para esos patéticos aerogeneradores domésticos ya. Hasta los juguetes tienen más diseño, como esos pequeños hot wheels que a veces se hacen a escala real.
















lunes, 11 de agosto de 2014

Rc muscle car a escala 1/32, nuevas posibilidades



















Hace tiempo que traté el tema en este blog (link). Sin embargo el autor de estas líneas no había tenido ni el coraje ni el presupuesto para acometer dicha preparación. Ahora, con la constante evolución a la baja de los precios resulta factible, con un poco de trabajo, tener un coche competente a escala 1/32 por un precio razonable.

El caso es que han salido a la venta recientemente unos juguetes que se pueden canibalizar para esta preparación, como el WL Toys 939, con gas y dirección proporcionales. El reducido tamaño de batería y electrónica permiten trabajar a escala 1/32.























Como he dicho con una cierta dosis de trabajo se puede realizar un chasis de cotas aceptables a 1/32.





















El trabajo más exigente está en el tren delantero, ya que hay que realizar de nueva planta los soportes y la barra de dirección, para adaptarse a la anchura requerida.

El resultado es un precioso coche de scalextric convertido a radio control con mando proporcional.




sábado, 19 de julio de 2014

Pimp my Tower
























El proyecto de Dorin Stefan para la Taiwan Tower contiene ese indefinible "cool factor" que envuelve a toda creación especial e influyente. ¿Es la ingravidez? ¿Son sus atrevidas formas?¿Se trata de alguna innovación técnica desconocida? Es todo y nada, me explico, obviamente la ingravidez o el reto a la ley de la gravedad es uno de sus atractivos, logrado con aerostatos de helio (¿innovación técnica?) y la libertad plástica con la que se diseñan estas formas es igualmente interesante.
























Las imágenes presentadas con la magia del 3D parecen sacadas de una película de ciencia ficción ( que probablemente aproveche ideas como esta para algún título venidero). Por supuesto el proyecto se acompaña con una batería de argumentos ecológicos, funcionales y pseudotécnicos, como no podía ser menos.

























Pero el motivo de traer aquí este proyecto es por su acierto formal, por la emoción que transmite, porque sin duda transcenderá a todos los críticos que cargados de razón argumenten que se trata de algo feo, banal e irrealizable. Pues bien, este diseño es la caña, o sea "cool", chulo, atrevido, iconoclasta, desvergonzado y elemental como el rock and roll de los Stones. O sea, condenadamente bello.
























Ah, pero se lo han copiado a Peter Cook (torre pabellón, 1967), como siempre alguien estuvo allí antes, pero no importa, porque la obra de arte no es el tema sino su tratamiento, su interpretación, su manera de "tunearlo". En inglés tunear un coche es "to pimp a ride", así que sin esfuerzo podríamos imaginar la situación de Peter Cook diciéndole a Dorin, "hey mate, please pimp my tower".

martes, 29 de abril de 2014

Los modelos a escala de Jan Kaplicky
















No faltan es este mundo críticos que censuren con mayor o menor virulencia el trabajo de este genio. Lo que si faltan son artistas que lo igualen o lo superen.

Para sus fans, entre los que me incluyo, es una inspiración y un estímulo constante. Una vez más el artista se supera a sí mismo a base de someterse al perfeccionismo más absoluto. Como era un hecho que muchas de sus obras no le serían ni tan siquiera encargadas, no solo se las encargó a sí mismo, sino que para demostrar su viabilidad técnica como mínimo hizo maquetas de ellas, con un nivel de perfección que las convierte en instantáneos objetos de colección.

















Lejos de parecerme caprichosas, sus formas elaboradas con el mimo de un Bertone o un Pininfarina, desafían los límites de la técnica conocida para su realización, aunque nada tan dificil para alguien que había trabajado para la NASA diseñando una estación espacial. Humildes y al mismo tiempo sobrecogedoramente bellas sus formas aparecen ante la atónita mirada de los visitantes como una flor. 

















Sus maquetas aparecen como hermosos juguetes, engañosamente inocentes. Bajo la expresión de unas determinadas virtudes se esconde una demoledora crítica a la pesada, insípida y torpe arquitectura contemporánea. Sus sugerencias son de por sí iconoclastas sin aparentarlo, sino por simple comparación. Sus planteamientos dinamitan los sagardos axiomas edificatorios. ¿por qué un edificio debe ser estático? ¿por qué una casa debe tener una determinada imagen socialmente aceptable?¿por qué la arquitectura vive de espaldas al futuro?¿por qué las formas de los automóviles ya eran mucho más interesantes hace 60 años que las de la arquitectura actual?
























Ahora bien, mas allá de la especulación formal y del éxito de la imagen lograda, estas maquetas transmiten una idea crucial: perfección técnica. Marca de la casa en las obras realizadas por Kaplicky, que por algún motivo no son de ladrillo, cemento, hormigón, piedra o madera, materiales añejos de los que tampoco están hechos los aviones. Son los nuevos materiales metálicos, poliméricos, compuestos, los que le interesan por su ligereza, por su fuerza, por su flexibilidad, por su especialización, pero sobre todo porque representan el progreso de la humanidad.

















En sus proyectos hay una componente subversiva diferente: la reivindicación de la viabilidad técnica frente a la viabilidad económica, gobernada por el cancer del Management. Esta aparente ingenuidad de proponer una casa con puntos de vista cambiantes gracias a un blrazo articulado como el de una grúa, parece espetarnos con cierta ironía: ya se que no lo vais a hacer porque no es rentable, pero vosotros os lo perdéis.




















Con una estética muy particular pero rabiosamente inconformista y original, los diseños de Jan Kaplicky no han hecho sino ganar con el tiempo y lo seguirán haciendo mientras los críticos enanos mordisquean afanaosamente como ratas las suelas de sus zapatos gigantes.